Los parásitos del género Plasmodium, se
transmiten a los humanos, por la picadura de la hembra de los mosquitos del
género Anopheles infectado. Los más frecuentes son Plasmodium vivax o paludismo
terciano benigno y P. falciparum o
paludismo terciano maligno. Los gametocitos del P. vivax son redondos u ovales
y los del P. falciparum son semilunares. Las infecciones por P. falciparum son
más grandes que las otras, con una tasa más elevada de complicaciones graves o
mortales (paludismo cerebral, fiebre, alteraciones gastrointestinales).
El examen denominado Gota Gruesa de sangre,
es la clave del diagnóstico del paludismo.
Tratamiento
y prevención
La cloroquina es el medicamento de
elección en el tratamiento de todas las formas de paludismo durante el ataque
agudo. En casos, por infección de P. falciparum, además de la cloroquina, se
debe usar la Primaquina, con el objeto de lograr la curación completa. Cabe
destacar, que todas las formas de paludismo pueden ser transmitidas
artificialmente por las transfusiones sanguíneas o por el uso de agujas
hipodérmicas compartidas entre los toxicómanos cuando uno de ellos está
infectado.
El control del paludismo depende de la
eliminación de los criaderos de mosquitos, de la protección personal frente a éstos (mosquiteros, telas
de alambre, repelentes), medicamentos supresores para las personas expuestas y
tratamiento adecuado de los enfermos y los portadores.
Si sospecha que tiene paludismo, acuda al
centro médico más cercano o a Malariologia.

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